En este artículo
Puntos clave
- El acné no es falta de higiene, pero ciertos hábitos lo empeoran.
- Tocar y explotar los granos es el peor hábito: deja marcas y cicatrices.
- El móvil, la almohada y el maquillaje acumulan grasa y bacterias.
- Lavarse de más y frotar irrita la piel y aumenta el sebo.
- Dieta, sueño y estrés influyen; el tratamiento médico sigue siendo la base en casos moderados o graves.
El acné tiene una base hormonal y genética que no se elige, pero hay hábitos diarios que lo empeoran sin que nos demos cuenta. No son la causa de la enfermedad, y cambiar uno solo no la cura, pero sumados marcan la diferencia entre una piel que mejora y una que se irrita cada semana.
Estos son los hábitos que más se repiten en consulta, por qué empeoran el acné y qué hacer en su lugar.
Tocarse la cara y explotar los granos
Las manos están todo el día en el móvil, el teclado y el pomo de las puertas. Llevarlas a la cara reparte bacterias y grasa, y frotar una lesión inflamada la rompe por dentro.
Explotar un grano puede aliviar la tensión un momento, pero empuja el contenido hacia la dermis, donde la inflamación es mayor. El resultado: una marca que dura meses o una cicatriz que no se va.
Si un grano te molesta, usa un parche hidrocoloide. Aísla la lesión y evita que la toques sin darte cuenta.
El móvil y la funda de la almohada
El móvil se apoya en la mejilla durante horas y acumula sudor, sebo y bacterias. La funda de la almohada hace lo mismo durante ocho horas cada noche.
Limpia la pantalla con frecuencia, usa auriculares para llamar y cambia la funda de la almohada dos o tres veces por semana. Si tienes acné en una sola mejilla, empieza por revisar de qué lado duermes y de qué lado hablas por teléfono.
Lavarse demasiado y frotar
Lavarse cinco veces al día con jabones fuertes no elimina el acné: altera la barrera de la piel, aumenta la irritación y puede provocar más sebo como respuesta.
Lo recomendable es un limpiador suave dos veces al día, agua tibia y secado con toques. Los gránulos exfoliantes y los cepillos eléctricos agravan las lesiones inflamadas: si hay granos rojos, no hay nada que exfoliar.
Y no uses alcohol, limón ni pasta de dientes. Ninguno trata el acné y todos irritan.
Productos capilares y cosméticos
Los aceites, las ceras y los fijadores fuertes pueden obstruir los poros de la frente y la línea del cabello. Si tienes acné en esa zona, revisa lo que usas en el pelo y evita que el producto gotee por la cara.
En maquillaje, elige fórmulas no comedogénicas y retíralo siempre por la noche. Dormir con base puesta es una de las formas más eficaces de empeorar el acné.
Sudor, gimnasio y ropa
El sudor no causa acné por sí solo, pero dejarlo sobre la piel durante horas, junto con el roce de la ropa, favorece la obstrucción. Dúchate después de entrenar y no reutilices camisetas sudadas.
En el gimnasio, limpia el banco antes de apoyar la cara y evita tocar la piel con las manos después de usar las máquinas. Es sentido común, no una obsesión.
Dieta: lo que influye y lo que no
La evidencia no permite decir que un alimento concreto cause acné en todas las personas. Sí hay asociación entre dietas de alto índice glucémico y lácteos, sobre todo desnatados, con más lesiones.
Lo razonable es una alimentación variada, con poca azúcar rápida y ultraprocesados, y observar tu piel durante unas semanas. Si notas que empeora con la leche, prueba a reducirla; si no cambia nada, no hace falta eliminarla.
El chocolate tiene mala fama, pero los estudios no muestran un efecto consistente. El azúcar que lo acompaña suele ser el verdadero problema.
Estrés y sueño
El estrés crónico aumenta el cortisol, que estimula la producción de sebo. La falta de sueño hace lo mismo y además reduce la adherencia al tratamiento.
No es fácil eliminar el estrés, pero dormir siete u ocho horas y mantener una rutina de cuidado sencilla ayuda más que cualquier producto milagroso.
Qué hábitos cambiar primero
- Deja de tocar y explotar los granos. Es el cambio con más impacto inmediato.
- Lava la cara dos veces al día con un limpiador suave y sin frotar.
- Cambia la funda de la almohada dos o tres veces por semana.
- Dúchate después de entrenar y no reutilices ropa sudada.
- Retira el maquillaje cada noche, sin excepción.
- Usa protector solar no comedogénico si aplicas tratamientos que sensibilizan la piel.
Ninguno de estos hábitos sustituye a un tratamiento. Si el acné es moderado o grave, o deja cicatrices, el dermatólogo puede pautar opciones mucho más eficaces que cualquier cambio de rutina (Zaenglein 2016).
Cuándo cambiar de rutina
No hace falta cambiar de producto cada mes. Un tratamiento tópico necesita de cuatro a ocho semanas para mostrar resultados, y el acné puede empeorar al principio con los retinoides.
Antes de cambiar, revisa si estás usando el producto de forma constante y en la cantidad adecuada. La mayoría de los fracasos son de aplicación, no de principio activo.
Si tras ocho o doce semanas no hay mejora, o aparecen quistes y cicatrices, es momento de consultar al dermatólogo en lugar de probar otro producto de venta libre.
Resumen
- El acné no es falta de higiene, pero ciertos hábitos lo empeoran.
- Tocar y explotar los granos es el peor hábito: deja marcas y cicatrices.
- El móvil, la almohada y el maquillaje acumulan grasa y bacterias.
- Lavarse de más y frotar irrita la piel y aumenta el sebo.
- Dieta, sueño y estrés influyen; el tratamiento médico sigue siendo la base en casos moderados o graves.
Si quieres una rutina de cuidado concreta, revisa los consejos para tratar el acné en la cara y la guía sobre cicatrices de acné.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Si tienes una condición médica, estás embarazada o tomas medicación, consulta antes de seguir cualquier recomendación.
Fuentes
- Zaenglein AL, Pathy AL, Schlosser BJ, et al. Guidelines of care for the management of acne vulgaris. J Am Acad Dermatol. 2016;74(5):945-973.e33. https://doi.org/10.1016/j.jaad.2015.12.037
- Cordain L, Lindeberg S, Hurtado M, et al. Acne vulgaris: a disease of Western civilization. Arch Dermatol. 2002;138(12):1584-1590. https://doi.org/10.1001/archderm.138.12.1584




Trata de no consumir suplementos que contengan complejo B, sobre todo de vitamina B12. Ya que esto agrava el problema de acné.
En muchos casos también los lácteos, sobre todo los quesos y leches desnatadas disparan el problema por su cambio hormonal durante su elaboración.
Trata de no consumir suplementos que contengan complejo B, sobre todo de vitamina B12. Ya que esto agrava el problema de acné.
En muchos casos también los lácteos, sobre todo los quesos y leches desnatadas disparan el problema por su cambio hormonal durante su elaboración.
Claro que el Complejo B en exceso produce acné en pieles propensas, sobre todo la vitamina B12. Y este está presente en la mayoría de los suplementos proteínicos y en casi todos los multivitamínicos.
Y es «de hecho», no «de echo». Tienes una gramática y ortografía terrible para ser administrador de la página.
Saludos.
Claro que el Complejo B en exceso produce acné en pieles propensas, sobre todo la vitamina B12. Y este está presente en la mayoría de los suplementos proteínicos y en casi todos los multivitamínicos.
Y es «de hecho», no «de echo». Tienes una gramática y ortografía terrible para ser administrador de la página.
Saludos.
Si, generalmente los suplementos tienen vitamina del grupo B que es la principal causa de acne. Si tenes un acne de 4, de 0 a 10 si te suplementas se te va a 9.
Es Vaselina, no baselina
tomar suplementos para el gym como proteinas o creatina puede empeorar el caso de acne?
No, de echo si haces algun ejercicio cardiovascular disminuye tu acne.
puñetearsela tmb produce…