En este artículo
Puntos clave
- La queratina es una proteína que recubre y suaviza la fibra.
- No repara el cabello de forma permanente: el efecto se va con los lavados.
- Muchos alisados contienen formol o liberadores de formol.
- Dura entre tres y cuatro meses según el producto y el cuidado.
- No conviene en embarazo, cuero cabelludo lesionado o pelo muy dañado.
El tratamiento de queratina se ha convertido en sinónimo de alisado duradero, y esa confusión es la raíz de muchas decepciones. La queratina es una proteína, no un producto químico alisador, y lo que se vende en los salones con ese nombre puede ser cosas muy distintas.
Antes de sentarte en la silla conviene saber qué te van a aplicar, cuánto dura y qué riesgos tiene, especialmente si tu pelo es fino o está teñido.
Qué es la queratina
Es una proteína estructural formada por fibras de aminoácidos ricos en cisteína. Está en la piel, las uñas y el cabello, y en el pelo representa más del 85 % de su composición.
El cabello se daña cuando la cutícula, la capa externa de escamas, se levanta y pierde proteína. Ahí es donde la queratina puede ayudar: rellena huecos y suaviza la superficie, siempre de forma temporal.
Cómo actúa un tratamiento de queratina
El procedimiento típico empieza con un lavado profundo para abrir la cutícula. Después se aplica la fórmula con queratina hidrolizada y otros ingredientes, se seca y se sella con plancha a temperatura alta.
El calor fija la película sobre la fibra. El resultado es un pelo más liso, brillante y manejable durante semanas o meses, según el producto y el cuidado posterior.
Alisar no es reparar
La queratina de un tratamiento no reconstruye el cabello desde dentro ni cura el daño de forma permanente. Se deposita en la superficie y se va perdiendo con los lavados.
Por eso el alisado dura tres o cuatro meses como mucho, y a veces menos si lavas a diario o usas champús agresivos. Cuando desaparece, el pelo vuelve a como estaba, no peor, salvo que el proceso lo haya dañado.
El problema del formol
Muchos alisados «de queratina» incluyen formol o sustancias que lo liberan al calentarse, como el metilenglicol. El formol es un irritante respiratorio y está clasificado como carcinógeno para el ser humano.
Los productos «sin formol» no siempre están libres de liberadores. Si el salón huele picante, si te lloran los ojos o si el estilista lleva mascarilla y guantes, hay motivo para preguntar. La exposición repetida no es un riesgo menor.
Alternativas sin formol
Existen tratamientos de hidratación profunda con queratina hidrolizada, sin calor extremo ni sustancias alisadoras. No alisan tanto, pero mejoran el frizz y el brillo sin el riesgo respiratorio.
También hay alisados con ácido glioxílico, que se presentan como sustitutos. Su perfil de seguridad es mejor, aunque la evidencia a largo plazo es limitada y el resultado dura menos.
Cómo se aplica paso a paso
Primero se lava el pelo con un champú de limpieza profunda para retirar restos de producto. Después se seca al 80 % y se divide en mechones finos.
La fórmula se aplica mechón a mechón, sin tocar el cuero cabelludo, y se deja actuar el tiempo que indique el fabricante. Luego se seca con secador y se pasa la plancha en pasadas finas para sellar. El proceso completo puede durar entre dos y cuatro horas.
Mitos sobre la queratina
No engrosa el cabello: lo recubre y lo alisa, y por eso parece más grueso. No cura la alopecia ni estimula el crecimiento. Tampoco sustituye a un corte cuando las puntas están abiertas.
Otro mito es que dura para siempre. Con cada lavado se pierde parte de la película, y a los tres o cuatro meses el efecto se ha ido casi por completo.
Cómo elegir salón y producto
Pide la ficha técnica o al menos el nombre del producto y su composición. Un profesional debería poder decirte qué lleva y qué contraindicaciones tiene.
Desconfía de los precios muy bajos y de los locales que aplican el mismo tratamiento a todo el mundo sin mirar el estado del cabello. El diagnóstico previo importa: un pelo muy dañado puede quedar peor después de un alisado.
Qué esperar tras el tratamiento
Las primeras 72 horas suelen incluir la recomendación de no lavar, no recoger el pelo con pinzas y no sudar en exceso. Después, el pelo se ve liso, con menos volumen y más brillo.
Es normal notar el cuero cabelludo sensible unos días. Si aparecen quemaduras, caída abundante o rotura en las puntas, consulta y no repitas el proceso.
Cuidados en casa
Usa champú sin sulfatos si el salón lo recomienda, aunque no es obligatorio para todo el mundo. Aplica acondicionador de medios a puntas y evita las mascarillas pesadas en la raíz.
Seca con aire tibio y usa protector térmico antes de la plancha. Si tu pelo es fino, un alisado fuerte puede dejarlo demasiado plano: en ese caso conviene un tratamiento suave o ninguno. Puedes complementar con los cuidados para el cabello con frizz y con la rutina para el cabello seco.
Cuándo no conviene
No se recomienda en embarazo ni lactancia, en cuero cabelludo con heridas o dermatitis activa, ni en cabellos muy deteriorados por decoloración. Tampoco en niños pequeños.
Si tienes asma o problemas respiratorios, evita los productos con formol y los salones mal ventilados. Y si has tenido una reacción alérgica previa, no repitas.
Resumen
- La queratina es una proteína que recubre y suaviza la fibra.
- No repara el cabello de forma permanente: el efecto se va con los lavados.
- Muchos alisados contienen formol o liberadores de formol.
- Dura entre tres y cuatro meses según el producto y el cuidado.
- No conviene en embarazo, cuero cabelludo lesionado o pelo muy dañado.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Si tienes una condición médica, estás embarazada o tomas medicación, consulta antes de seguir cualquier recomendación.
Fuentes
- Draelos ZD. Cosmeceuticals: what's real, what's not. Dermatol Clin. 2013;31(1). https://doi.org/10.1016/j.det.2012.08.002



