En este artículo
- Qué son las aperturas invertidas
- Qué músculos trabajan
- Polea frente a mancuerna
- Material y ajuste de la polea
- Postura y ángulo del tronco
- Ejecución paso a paso
- El detalle de la escápula
- Errores frecuentes
- Variantes que merecen la pena
- Dónde colocarlo en la rutina y cuántas series
- Seguridad y progresión
- Resumen
- Cómo hacerlo paso a paso
- Errores comunes
- Series y repeticiones recomendadas
- Variantes y alternativas
- Preguntas frecuentes
Puntos clave
- Las aperturas invertidas en polea trabajan el deltoides posterior, con ayuda de romboides y trapecio medio.
- El codo se mantiene casi recto y fijo: si se dobla, el ejercicio se convierte en un remo.
- Peso ligero y repeticiones altas: es un músculo pequeño que responde al control, no a la carga.
- Tres o cuatro series de doce a veinte repeticiones, al final de la sesión de hombro o espalda.
- Corrige el desequilibrio típico de quien entrena mucho press y poco trabajo posterior.
Las aperturas invertidas en polea son el ejercicio de hombro que más se olvida y uno de los que más falta hacen. Trabajan el deltoides posterior, la parte del hombro que casi nadie entrena y que suele quedarse corta frente a la parte delantera. En un gimnasio donde se acumulan press de banca y elevaciones frontales, añadir un movimiento para la parte de atrás es una de las decisiones más rentables que puedes tomar para el equilibrio del hombro.
La versión en polea tiene una ventaja sobre la de mancuernas: la tensión se mantiene durante todo el recorrido, incluida la posición inicial, donde el peso libre no ofrece ninguna resistencia. El precio es que necesitas dos poleas cruzadas o una máquina de doble polea, y algo más de tiempo para montarlo. Aquí tienes cómo hacerlo bien.
Qué son las aperturas invertidas
De pie entre dos poleas cruzadas, agarras los manerales con las manos enfrentadas y abres los brazos hacia los lados y hacia atrás, con los codos ligeramente flexionados, hasta que las manos quedan a la altura de los hombros. El movimiento imita el gesto de abrir un libro, pero en horizontal.
Lo que distingue a este ejercicio de un remo es que el codo no se flexiona: la articulación se mantiene casi recta y el motor es la apertura del brazo en el plano horizontal. Si el codo se dobla, el trabajo pasa al dorsal y el deltoides posterior deja de ser protagonista.
Qué músculos trabajan
El deltoides posterior es el músculo diana. Le acompañan el infraespinoso y el redondo menor —rotadores externos del hombro— y el romboides y el trapecio medio, que estabilizan la escápula. En la serie final, si el peso es alto, el dorsal ancho puede intentar ayudar, y ese es uno de los errores que conviene vigilar.
Es un músculo pequeño, con poca capacidad de carga. Eso explica por qué necesita pesos moderados y repeticiones altas, y por qué falla tan rápido si lo comparas con un press.
Polea frente a mancuerna
La polea mantiene la tensión constante: en el punto de partida, cuando los brazos están delante, la mancuerna apenas ofrece resistencia porque el momento es mínimo. Con cable, la resistencia se nota desde el primer centímetro, y eso se traduce en más estímulo por repetición.
La mancuerna, en cambio, permite entrenar en cualquier sitio y es más fácil de aprender. Si no tienes doble polea, el pájaro con mancuernas inclinado es una alternativa digna; no es mejor ni peor, es más accesible.
Hay una tercera opción que muchos gimnasios tienen y pocos usan: la máquina de aperturas invertidas con placas. Fija el recorrido y permite ir al fallo sin pensar en el equilibrio. Para quien tiene dificultades con la coordinación del cable, es un buen punto de entrada.
Material y ajuste de la polea
Necesitas dos poleas a la misma altura, con los carros ajustados a la altura de los hombros o ligeramente por encima. Cruzar los cables —polea derecha con mano izquierda y viceversa— permite un recorrido algo más largo y una línea de tracción más horizontal.
Usa manerales individuales, no una barra. El peso debe ser ligero: con el deltoides posterior, dos o tres kilos por lado suelen ser suficientes durante semanas.
Postura y ángulo del tronco
Colócate en el centro, de pie, con los pies a la anchura de las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas. El tronco puede quedar vertical o inclinado unos grados hacia delante. La inclinación hace que la línea de tracción se parezca más a la de un pájaro con mancuernas y suele dar mejor sensación.
Los hombros se mantienen bajos, lejos de las orejas, y el pecho abierto. Si notas que el cuello se tensa, probablemente estás encogiendo los hombros para completar el recorrido.
Ejecución paso a paso
- Con los brazos extendidos al frente, codos ligeramente flexionados y fijos, abre los brazos hacia los lados.
- Lleva las manos hacia atrás hasta que queden alineadas con los hombros, sin forzar más allá.
- Aprieta el deltoides posterior un instante, juntando las escápulas de forma suave.
- Vuelve despacio, controlando el cable, hasta la posición inicial.
- Mantén el codo en el mismo ángulo durante todo el recorrido.
El movimiento es de apertura, no de tirón. Si al abrir los brazos notas que estás empujando con el pecho o encogiendo el cuello, el peso es demasiado.
El detalle de la escápula
Aquí hay dos escuelas. Una dice que hay que juntar las escápulas al final; otra, que el movimiento debe ocurrir solo en el hombro, con la escápula quieta. La diferencia es real, pero para la mayoría de la gente la mejor opción es un término medio: permitir que la escápula se mueva de forma natural y no forzar la retracción como si fuera un remo.
Si fuerzas la retracción, el trapecio medio y el romboides se llevan buena parte del trabajo y el deltoides posterior queda en segundo plano. Si la bloqueas por completo, el recorrido se acorta. Prueba ambas y quédate con la que notes más en la parte de atrás del hombro.
Errores frecuentes
- Doblar los codos: convierte el ejercicio en un remo y desplaza el trabajo al dorsal.
- Usar demasiado peso: el deltoides posterior es pequeño; el peso alto obliga a balancear el tronco.
- Encogerse de hombros: el trapecio superior se lleva el trabajo y el cuello se tensa.
- Rotar el tronco: abrir un brazo más que el otro es señal de peso excesivo o de falta de control.
- Recorrido corto: quedarse a mitad de camino deja el ejercicio casi sin estímulo.
Variantes que merecen la pena
A una mano. Con una sola polea y el cuerpo de perfil, puedes concentrarte en un lado y corregir asimetrías. Es la versión más fácil de sentir si eres nuevo en el movimiento.
En banco inclinado. Tumbado boca abajo en un banco inclinado y con mancuernas, el tronco queda estabilizado y el ejercicio se convierte casi en un aislamiento puro. Es la versión clásica del pájaro.
Si quieres completar el trabajo de la parte de atrás del hombro, el encogimiento de hombros trabaja el trapecio superior y el remo al mentón en polea el trapecio y el deltoides medio. Los tres juntos cubren la zona.
Dónde colocarlo en la rutina y cuántas series
Encaja al final del entrenamiento de hombro o de espalda, cuando los movimientos grandes ya están hechos. Tres o cuatro series de doce a veinte repeticiones con un peso ligero son suficientes; el deltoides posterior responde bien al volumen moderado con cargas bajas.
Si entrenas espalda con frecuencia, ten en cuenta que el deltoides posterior ya participa en todos los remos. Añadir demasiadas series directas puede acabar en sobrecarga, así que dos veces por semana es más que bastante.
Seguridad y progresión
Es un ejercicio amable: el riesgo es bajo y las lesiones son raras. Las molestias suelen aparecer por encogerse de hombros o por forzar el recorrido más allá de la línea del cuerpo. Si notas pinchazos en la parte delantera del hombro, revisa la altura de las poleas y el ángulo del tronco.
La progresión no viene de subir kilos, sino de mejorar el control y el recorrido. Sube peso solo cuando las veinte repeticiones salgan limpias y sin balanceo. Si tu objetivo es mejorar la postura, este ejercicio es de los que más aportan por esfuerzo invertido: la parte posterior del hombro suele estar débil y es la que sostiene los hombros atrás.
Resumen
- Las aperturas invertidas en polea trabajan el deltoides posterior, con ayuda de romboides y trapecio medio.
- El codo se mantiene casi recto y fijo: si se dobla, el ejercicio se convierte en un remo.
- Peso ligero y repeticiones altas: es un músculo pequeño que responde al control, no a la carga.
- Tres o cuatro series de doce a veinte repeticiones, al final de la sesión de hombro o espalda.
- Corrige el desequilibrio típico de quien entrena mucho press y poco trabajo posterior.
También trabaja: RomboidesTrapecio medioInfraespinoso
Las aperturas invertidas en polea, también llamadas pájaros en polea, trabajan la parte trasera del hombro y la zona alta de la espalda. Son útiles para equilibrar el trabajo de pecho y press, y para mejorar la postura de los hombros.
Cómo hacerlo paso a paso
- Coloca las poleas a la altura de los hombros, sin estribos o con estribos ligeros.
- Toma el cable izquierdo con la mano derecha y el derecho con la izquierda, de modo que se crucen frente a ti.
- Da un paso atrás para tener tensión, con los brazos estirados al frente y los codos ligeramente flexionados.
- Abre los brazos hacia los lados y atrás hasta que queden alineados con los hombros.
- Regresa despacio cruzando de nuevo los cables frente al pecho.
Respiración: Suelta el aire al abrir los brazos y tómalo al regresarlos al frente.
Errores comunes
- Juntar con fuerza los omóplatos y convertirlo en un remo de espalda.
- Llevar los brazos demasiado atrás, más allá de la línea de los hombros.
- Usar un peso que obliga a doblar mucho los codos.
Usa poco peso y piensa en «abrir los brazos hacia las paredes», no hacia atrás: el deltoides posterior trabaja mejor con movimientos controlados.
Series y repeticiones recomendadas
| Objetivo | Series | Reps | Descanso |
|---|---|---|---|
| Principiante | 2–3 | 12–15 | 60 s |
| Ganar músculo | 3–4 | 10–15 | 60–90 s |
| Resistencia | 2–3 | 15–20 | 30–60 s |
Valores orientativos. Elige un peso que te permita completar todas las repeticiones con buena técnica.
Variantes y alternativas




Preguntas frecuentes
¿Por qué el deltoides posterior necesita trabajo específico?
En muchos ejercicios de espalda participa poco y en los de pecho casi nada. Trabajarlo de forma directa ayuda a tener un hombro más equilibrado.
¿Puedo hacerlo con una sola polea?
Sí, puedes trabajar un brazo a la vez cruzando el cable por delante del cuerpo. Es una buena opción si el gimnasio está lleno.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Si tienes una condición médica, estás embarazada o tomas medicación, consulta antes de seguir cualquier recomendación.
Fuentes
- Garber CE, Blissmer B, Deschenes MR, et al. Quantity and quality of exercise for developing and maintaining cardiorespiratory, musculoskeletal, and neuromotor fitness in apparently healthy adults: guidance for prescribing exercise. Med Sci Sports Exerc. 2011;43(7):1334-1359. https://doi.org/10.1249/MSS.0b013e318213fefb




puedo hacer este ejercicio,, tengo hernia d disco¡¡¡¡