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Cómo mantener la motivación para hacer ejercicio

¿Te hace falta motivación para ir al GYM? Te daremos los principales motivos por los cuales nunca podrás dejar este precioso deporte, ¡Terminaras un adicto!.

¿Te has apuntado al gym, clases de baile, prácticas de street workout o cualquier disciplina deportiva? Es posible que en tus primeros días hayas ido con toda la felicidad posible, sintiendo cómo el mundo se postra ante tus pies, que nada te puede detener y que gracias a todo el esfuerzo que realizas, pronto vas a tener el cuerpo que siempre has deseado.

Pero nada más alejado de la realidad. Pasan las semanas, continúas con tus exhaustivas rutinas día a día, pero a pesar del tiempo, los resultados no son los que esperas e incluso, en el peor de los casos, es probable que ni siquiera hayas visto el más mínimo de los cambios. ¿Qué está pasando entonces? ¿No estás haciendo el suficiente ejercicio? ¿Estás destinado a vivir con esos tormentosos kilos de más por el resto de tu vida? ¿Te resignarás a ello?.

Conforme pasa el tiempo, es muy probable que debido a todos estos factores, y también al cansancio provocado por el deporte, es probable que la motivación que tenías en los primeros días vaya cediendo poco a poco hasta el punto en el que llegará el momento del que no querrás saber nada sobre el ejercicio y el estilo de vida fitness. Y cómo no, si vivir de manera saludable, cuesta. Y no me refiero a dinero, sino más bien a la cantidad de tiempo, esfuerzo, disciplina y muchos sacrificios que hay que dedicar en pro de conseguir resultados.

El problema de la alimentación y los malos hábitos

Y es que es irónico que viviendo en una sociedad más avanzada que hace miles de años o incluso hace unas cuantas décadas, tengamos más problemas para la alimentación que nunca en la historia de la humanidad, a pesar de que hoy en día nos es más fácil conseguir alimento debido al uso de las nuevas tecnologías que nos permiten una producción en masa.

Pero si no es la escasez de comida, entonces ¿cuál es el verdadero problema que nos conduce a la obesidad?

Es exactamente la facilidad de acceso que tenemos a los alimentos lla que nos lleva a consumir más calorías de las que debemos. Ponte a pensar en esto: hace miles de años, o incluso hasta hace un par de siglos, los humanos debíamos trabajar para conseguir comida. Para que nuestros ancestros puedan alimentarse primero tenían que cazar algún animal que provea de carne, mientras que otros debían recolectar frutos y hojas comestibles para complementar la comida o incluso alimentarse únicamente de ello cuando la carne no era una opción asequible.

Hoy en día la historia es completamente diferente: Para conseguir carne y vegetales tan sólo debemos dedicar una cuantas horas a las compras en el supermercado, al que probablemente muchos acuden en auto. Terminamos las compras para toda la semana, depositamos todo en el refrigerador y/o la alacena y ¡voilá!. En cualquier momento en el que tengamos un antojo, caminos menos de 30 pasos a la cocina y ya podremos saciar el apetito.

Y eso no es todo. Actualmente la industria alimentaria nos ha simplificado tanto las cosas, que los alimentos naturales cada vez son menos comunes en la mayoría de los hogares de todo el mundo. Para todos es más fácil comprarse una lata de frijoles ya precocidos o comidas fuertes congeladas que en conjunto sólo aportan cantidades desmesuradas de sal grasas trans y saturadas, así como azúcares que dañan al organismo y que nos llevan sin darnos cuenta, a tener un consumo calórico mucho más allá del que en verdad necesitamos.

Sin duda esto es una masacre para todos nosotros. Vivimos en una época triste donde la comida procesada y el sedentarismo son la historia de qué hablar en el día a día.

Hacer ejercicio no es la solución definitiva, pero sí ayuda

Y finalmente, todo esto, ¿a qué viene? Aunque se supone que el tema principal de este artículo debería estar enfocado a las maneras en los que debemos mencionar razones para no quitarnos la motivación del ejercicio, hablar sobre la alimentación y los problemas que nos encontramos en ella hoy en día es de suma importancia debido a que la nutrición comprende el 70% de los resultados en tu proceso de transformación del cuerpo.

Esto quiere decir que si por ejemplo, haces ejercicio como todo un pro, pero no te alimentas de la forma adecuada, entonces será muy poco probable… No, será imposible que alcances los resultados que deseas.

Quizás cambiar tus hábitos alimenticios de la noche a la mañana puede ser toda una odisea, pero es normal, a todos los que llevamos un estilo de vida saludable actualmente, nos ha costado mucho.

La razón principal de todo ello es la comida procesada en los que la sal, los condimentos, el azúcar y todos los potenciadores de sabor que en ella se incluye, nos han contaminado tanto la papilas gustativas hasta el punto que lo natural ya no nos sabe bien. ¿Te has preguntado por qué el helado de fresa es más rico que una fresa? Tu amiga (que en realidad es tu enemiga) el azúcar es el principal causante de este desvarío.

Así es cómo debes mantener la motivación para hacer ejercicio todos los días

1. Tomáte una foto ahora y luego otra cada mes

Quizás puede parecerte algo trillado, pero lo cierto es que funciona bastante bien para comparar tus progresos, así que este punto es uno de los primeros que debes hacer en tu camino hacia una vida fitness y un cuerpo de playa.

Quitate la ropa que encima… pero no toda, sólo la que usas en la parte de arriba. Después tómate una foto de frente, una de espalda y una a cada costado. Seguramente te pueda causar algo de vergüenza , así que almacena muy bien esas fotos en un lugar que ni siquiera dios pueda encontrar.

Al cabo de un mes, vuelve a hacer lo mismo, y continúa haciéndolo de nuevo cada 30 días hasta que llegues al objetivo que te habías marcado en un inicio. Conforme va el tiempo pasando, podrás ir comparando las fotos anteriores con las más nuevas para que vayas viendo cómo has ido avanzado poco a poco. Recuerda que no importan los números que la báscula marquen, pues aunque vayas perdiendo grasa, también irás ganando masa muscular, así que en cuanto a peso es probable que no notes muchos cambios. Será en tu forma física y por consiguiente en las tallas, donde comenzarás a ver los verdaderos resultados.

2. Encuentra la inspiración en las figuras fitness del momento


Las redes sociales sin duda nos ayudarán a mantener una motivación bastante fuerte. Hoy en día son muchos los exponentes del fitness que nos muestran los ejercicios que realizan y la manera en la que se alimentan para conseguir sus resultados. Sin duda ver el progreso y estilo de vida que estas personas llevan te servirán de inspiración para continuar con tu camino.

Pero ojo, que una cosa es que te sirvan de inspiración y otra que trates de hacer lo mismo que ellos hacen, o incluso que trates de conseguir un cuerpo idéntico al de ellos, pues en la mayoría de los casos, te será imposible. Más adelante te comentaremos por qué.

3. Nunca, pero nunca te compares con nadie más

Este punto está muy relacionado con el anterior. Seguir a grandes atletas y exponentes del mundo del fitness en redes sociales como Facebook o Instagram sin duda es una buena idea para ganar motivación, sin embargo, sucede todo lo contrario si lo ponemos como un ejemplo a seguir a la hora de marcarnos un objetivo.

Recuerda que estas personas se ganan la vida con su six pack. La mayoría de estos deportistas, especialmente los hombres, son capaces de lucir un cuerpo musculoso pero al mismo tiempo libre de grasas durante todo el año sin problema alguno, pero ¿sabías que esto es perjudicial y anti natural? El cuerpo está acostumbrado a reservar grasas, de hecho, dependemos de ella para muchos procesos vitales como la producción de células, hormonas, mantener la temperatura estable del cuerpo, proteger los órganos internos, etc. Llegar a un porcentaje de grasa lo suficientemente bajo como para marcar los abdominales a pesar de tener una musculatura prominente, no es para nada natural.

Con el fin de lograr esto, muchos deportistas recurren al uso de ayudas externas como los esteroides, que son sustancias prohibidas para su uso no médico en todos los países debido a los efectos negativos que causan a la salud, tanto a corto como largo plazo. Recuerda que estas estrellas viven de su cuerpo y por tanto no dejan el uso de estas sustancias al azar (que ya de por sí son caras, pues se venden de manera ilegal). En muchas ocasiones cuentan con la ayuda de un médico para tener un control sobre las drogas y así minimizar (más no exentar) los riesgos.

4. Sé realista con tus objetivos

Y todo esto, es lo que nos lleva al siguiente punto:

Si tienes como objetivo lograr un cuerpo como el de cualquier modelo de revistas fitness que hayas visto anteriormente, es mejor que te lo pienses dos veces, pues de manera natural, nunca lo lograrás, incluso si tienes la mejor de las genéticas.

También debes tener en cuenta que la acumulación de grasa es un proceso que lleva mucho tiempo, así que si te has decidido a perderla o más bien, eliminarla, no esperes a hacerlo en un par de meses. Sería como si te esforzaras toda la vida para ahorrar un millón de dólares que después gastaras en tan sólo un día.

Tu proceso de transformación toma tiempo. Dependiendo de tu genética, dedicación y el objetivo que tengas, puede llevarte desde seis meses hasta incluso años, así que sé paciente y mantén el esfuerzo día a día.

5. Tómate tus descansos

Quizás puedas pensar que hacer ejercicio todos los días durante horas es vital para conseguir los resultados. Sin embargo, llegar hasta estos extremos, lejos de ayudarte, sólo te dejarán en la ruina.

Recuerda que una de las limintaciones más importantes del cuerpo es la energía, así que no esperes a entrenar durante 3 horas en el gimnasio a máxima intensidad. Ya hemos hablado de ello en el artículo anterior sobre “¿Podemos entrenar por más de 45 minutos?”. Y además de la energía, también está el factor cansancio y desgaste, por lo que la fatiga será un problema tarde o temprano.

Por si esto no fuera suficiente para hacerte caer en cuenta que no debes entrenar todos los días, a la larga, el ejercicio intenso sólo desgasta tus músculos y el sistema nervioso central haciéndote más propenso a sufrir lesiones, perder coordinación en los movimientos, contraer enfermedades con mayor frecuencia y un largo etcétera más de efectos negativos para tu organismo.

Si apenas estás empezando a entrenar, trabaja a intensidades altas un máximo de 3 veces por la semana, toma dos días para hacer ejercicio moderado cardiovascular como correr o andar en bici otros dos días y optar por descansar hasta recuperarte completamente el sábado y domingo.

6. Entrena acompañado

Entrenar acompañado sin duda te ayudará a mantener la motivación, pues es posible que para muchos les resulte aburrido ir al gimnasio o practicar cualquier otro deporte solos, así que si puedes, consíguete un amigo que se interese en el mundo del fitness y vayan ambos a entrenar.

¿Tienes alguna duda o comentario? Expertos lo responderán en las próximas 24 horas.

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